La historia de amor de Chisme y Kika, dos conejos que se odiaban…

conejos Chisme y Kika

Tras varios meses con el blog activo, me he dado cuenta, entre otros asuntos, que la mayoría de preguntas y preocupaciones que me llegan de los conipapis y conimamis son acerca del momento de socializar a dos o más conejos. La socialización entre conejos es un tema complicado y que puede llegar a desesperar a muchas familias, si no se tiene la paciencia necesaria para no tirar la toalla antes de tiempo y no desistir en el empeño. Hace un tiempo escribí un post al respecto y quizás estaría bien que le echárais un vistazo. Pincha aquí para verlo.

Está claro que una vez convives con un conejo, siempre piensas que quizás puede ser positivo traerle un compañero/a de aventuras para que puedan compartir su vida con otro de su especie, pero la gente suele dar marcha atrás cuando conoce casos en los que la socialización ha perjudicado a la relación entre los conejos o humanos, o incluso peor, cuando ya han adoptado/comprado a un nuevo conejo y ven que la situación se le va de las manos.

Hoy os traigo una historia muy bonita, que empezó muy mal pero que acabó como muchos quisiéramos que acabarán las películas de amor. Aquí tenéis la experiencia de Sandra y sus dos pequeños traviesos. A ella la conocimos en una de las quedadas de Barcelona cuando sólo venía con Chisme y hemos conocido de primera mano todo el proceso de socialización desde que Kika llegó a su hogar. Espero que os ayude a seguir intentándolo, si os encontráis en una situación similar. Sólo me queda daros esperanzas y deciros, como siempre, PACIENCIA. Ya sabéis que del amor al odio hay sólo un paso.


“Tengo dos conejos adoptados que ahora parece que se conocieran y se quisieran de toda la vida: basta con verlos para pensar que desde siempre han sido almas gemelas, pero la realidad es otra.

El primero que llegó a casa fue Chisme, un conejito que pensaban tirar al campo porque sus anteriores dueños ya no lo querían. Desde que entró a nuestro hogar se apropio de la casa y la hizo suya: ningún rincón quedó libre de sus marcas con el mentón y claro, tampoco de sus orines.

Después de casi un año con nosotros, pensamos en adoptar una compañera para él. La decisión implicaba castrarlo (para evitar la reproducción y el estrés) y buscar una coneja con la que pudiese convivir felizmente. Al final nos decidimos por una coneja belier que había aparecido bajo un coche, quizás perdida o, lo que es más seguro, abandonada.

Cuando llegó el día de llevarla a casa no teníamos apenas información de lo que implicaba juntar a dos conejos. Habíamos leído que era difícil porque los conejos, machos y hembras, son muy territoriales pero no nos imaginábamos cuánto.

El proceso para juntarlos fue todo un reto. Desde el comienzo se rechazaron mútuamente y notábamos que ninguno estaba dispuesto a ceder. Con el paso de los días la situación empeoró, en lugar de mejorar, hasta el punto de morderse y hacerse daño, así que dejamos de intentarlo.

Nuestra casa se convirtió, durante ese tiempo, en una zona de guerra dónde había que cuidar de mantener cerrado el espacio de cada uno para que no hubiesen peleas. La verdad es que empezamos a perder la esperanza de que pudieran juntarse y ser aquellos conejos felices que tanto esperábamos ver.

Un día, después de hablar con Alicia (la autora de éste blog) y de que ella me insistiera en que no me rindiera porque al final valía la pena, decidimos probar a juntarlos durante nuestras vacaciones. Para ello, los dejamos al cuidado de nuestra veterinaria (Ana Duran de Vidalvet), quien probó su método de choque: mantenerlos separados y en jaula y sólo soltarlos estando los dos para que asociaran la sensación satisfactoria de estar fuera de la jaula con estar juntos.

El invento funcionó y cuando volvimos a casa les organizamos un nuevo espacio para que así no volviesen a sus empeños territoriales, tal como nos lo recomendó la veterinaria. Y desde ése día, hasta ahora, son inseparables: comen del mismo plato, usan la misma bandeja y van juntos a todos lados y lo mejor de todo: ahora son más felices y más conejos porque no hay nada mejor para desarrollar la propia naturaleza que estar con otro de la misma especie.

Y colorín colorado estos conejos ya se han juntado

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Muchas gracias Sandra por querer compartir con los lectores tu experiencia, entre todos conseguiremos que nuestras mascotas sean más felices, si cabe.

 

Un conisaludo,

Alicia

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7 Comentarios en “La historia de amor de Chisme y Kika, dos conejos que se odiaban…

  1. Me ha encantado la historia!!! La verdad es que la mía es parecida, aunque aún no sé cómo va a acabar. En mi caso son dos machos que se han llegado a hacer mucho daño, ahora mismo están en el veterinario socializándose, llevan desde el lunes, y los recogeré el sábado. Por lo que dice Sandra, ella los llevo a su casa directamente después, no?? Y simplemente limpio la zona donde iban a estar una vez volvieran de la clínica?? Mi veterinario me ha aconsejado que le deje los conejos a alguien dos semanas, para no llevarlos directamente a casa, pero no tengo esa opción, por saber que hizo ella, que por lo que veo funcionó. De verdad me ha encantado la historia y da mucha esperanza. Gracias por compartirlo Sandra y Alicia por contarlo en tu blog.

    1. Hola Patricia, soy Sandra. Lo que hicimos fue lo siguiente: los recogimos en el veterinario y mi esposo les dio otro poco de medicina de choque: los trajo con la música muy alta a casa para que se estresaran aún más (y así valorar lo que vendría después). Yo mientras tanto en casa organicé un nuevo espacio en la terraza que tenemos. Limpie todo muy bien con vinagre (para que se confundieran los olores de los dos) y cambié todo de sitio. Si puedes haz algo así: reorganiza, quita lo conocido, agrega cosas nuevas, cosas que puedan compartir. Cuando llegaron los pusimos directamente en la terraza (allí abrimos los transportines) y los dejamos solos un rato (cerrando las puertas que dan a la sala). En los días siguientes se pegaron un par de veces pero ya no como antes hasta que al final se juntaron. He de decir que ambos están castrados y eso ayuda mucho con la socialización porque están mas tranquilos y menos hormonados. El metodo de estresarlos en el coche nos lo dio la vete y funcionó de maravilla. Y como dice Alicia: no dejes de intentarlo. Un saludo y espero haberte ayudado.

  2. Muchas gracias Sandra. Nosotros hemos hecho algo parecido, llevarlos en el coche con muchas curvas, luego unas horas en el campo, y ahora están ya en casa en su recinto nuevo, y se han quedado muy tranquilos. Me ha dicho el veterinario que puede ser que se vuelvan a pelear alguna vez suelta pero que no será para nada lo de las otras veces, porque ya se toleran del todo incluso se buscan para estar juntitos.
    Gracias otra vez.

    1. Ayyy cuánto me alegra…tienes que seguir contándome que tal va pero seguro que de aquí en adelante todo paz y amor. Me alegro mucho por vosotros :)

  3. Pues la verdad es que no me quiero emocionar, pero sí que hay bastante paz y amor, son como dos hermanitos. Pelearon el primer día pero nada grave, ayer estuvieron bien y hoy también, hasta los noto más contentos y felices. Se acurrucan juntos y se siguen jaja, me encanta, y aún me cuesta creerlo.
    Muchas gracias por todo, espero que los tuyos sigan igual de bien también!!

  4. Hola a todos!tengo dos conejos machos y que son haermanos.entraron en casa los dos juntos.los e castrado hace casi un mes,porque estaban insoportables no paraban de montarse y pelearse.ahora los tengo separados,cada vez que los intento juntar se pelean y me da miedo que se hagan daño.la verdad es que estoy un poco desesperada para que se lleven bien como antes.espero que me aconsejéis.muchas gracias.un saludo.sandra

    1. Hola Sandra, soy Patricia, la misma que ha dejado comentarios antes en este tema. Te cuento mi experiencia, espero que te sirva, normalmente cuando les suben las hormonas en la adolescencia es normal que se peleen, lo que pasa es que una vez operados las hormonas no desaparecen de repente, si no ha pasado un mes de la operación aún tendrán hormonas por ahí sueltas, así que tranquila, esperate unas semanas antes de volver a juntarlos, es importante que se les hayan ido las hormonas y les hayan bajado los humos del todo.
      Yo tengo dos machos también, no son hermanos pero llevan juntos desde que tenían un mes, así que como si lo fueran, ahora tienen dos añitos y llevo un año y medio con socializaciones, peleas con heridas y no me he rendido, porque me han demostrado que pueden estar bien, aunque van a temporadas, recientemente mi veterinario ha descubierto que uno de los dos a pesar de llevar castrado un año y medio, sigue segregando hormonas como si no lo estuviera y eso parece que provoca las peleas, no creo que sea tu caso, porque pasa pocas veces, pero bueno, te dejo algunos consejos más, aparte de los que encontraras en la pagina y los comentarios.
      A mi me han funcionado varias cosas, llevarlos juntos en el mismo transportin siempre, vayan a donde vayan, y pasearte con ellos, ya sea en coche o andando, les estresa y eso les une, confundirlos con diferentes olores, tanto el vinagre como por ejemplo desodorantes para animales, yo uso un spray de la marca inodorina que no es tóxico para los conejos, también hay toallitas húmedas. También podrías probar con un espacio neutral, que estén unos días en otra casa diferente, yo esa opción no la he tenido, pero el veterinario me hace el favor, y se los queda en la clínica, mientras en casa, lo limpias todo a fondo. También puedes probar a ponerles el arnés, porque les suele parecer extraño y les incomoda, música alta, ir cambiándolos de habitación, mover sus cosas, y aunque estén separados tenerlos en una misma habitación para que no se olviden el uno del otro, y se huelan, como consejo, no juntes las jaulas o los recintos mucho porque se pueden enganchar a través de los barrotes, y sobre todo, mucha paciencia, mucha mucha mucha paciencia.
      Yo he probado todo lo que se me ha ocurrido y hay cosas que funcionan y otras que no, depende de los conejos y de su carácter, prueba si quieres alguna de las cosas que te he escrito, pero sobre todo espera unas semanas más porque entre que no ha pasado mucho tiempo de la castración y que estamos ya casi en primavera y se suelen alterar en general, les puede costar un poco.
      Espero que te sirva mi experiencia, yo lo sigo intentando, ya nos cuentas que tal, mucho ánimo y suerte!!

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